La legisladora federal por Morena, Claudia Selene Ávila Flores, denunció ante medios digitales la exclusión injustificada de su nombre en la lista oficial de la delegación mexicana que asistió a la Asamblea de la Unión Interparlamentaria en Ginebra, Suiza. A pesar de conversaciones previas que confirmaban su participación, Ávila llegó al evento con viáticos propios y se enteró en sitio de que no formaba parte del grupo, lo que le impidió asumir la presidencia del Comité de Salud Internacional para México. Ella posee la lista como prueba y planea acudir al tribunal electoral para formalizar la queja por discriminación.
Ávila rechazó roles pasivos en la política al afirmar que prefiere dedicarse a otra actividad antes que convertirse en tapete, comparsa o florero sin voluntad propia, y deslindó a Marcelo Ebrard de su postura personal, a quien agradeció su liderazgo y apoyo previo. La diputada enfatizó su autonomía como adulta que toma decisiones independientes, sin aspirar a trayectorias ajenas, y cuestionó las motivaciones de sus correligionarios, quienes fingían afecto pese a la traición evidente. Su declaración pública busca solidaridad y consejos de la ciudadanía ante esta afrenta.
El incidente resalta tensiones internas en Morena, donde Ávila ya arriesgó su cargo en ocasiones pasadas y no teme repetirlo por defender su congruencia, mientras califica la exclusión como un acto de violencia sistemática contra mujeres en espacios de poder. Ella lamentó el llanto provocado por la decepción, pero reafirmó su resiliencia al llegar tarde al foro por intentos fallidos de ingreso, y extendió el deslinde al «camino de México» en general. Fuentes cercanas indican que la queja podría escalar a

