Con la toma de protesta tras el informe de Norma Piña Hernández, Yasmín Esquivel Mossa afirmó que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) está lista para su nueva etapa.
Por primera vez, la elección del 1 de junio permitió a la ciudadanía designar a los ministros, un cambio histórico. Esquivel subrayó la importancia de una justicia humanista y cercana al pueblo.
En su intervención, la ministra reconoció la labor de Norma Piña y celebró la llegada de Hugo Aguilar Ortiz como primer presidente indígena de la SCJN. La reforma fortalece el sistema judicial.
Para Esquivel, la nueva Corte debe combatir la corrupción y el nepotismo, priorizando el acceso equitativo. Los nuevos juzgadores enfrentan el reto de recuperar la confianza ciudadana.
Desde su perspectiva, la integración, que incluye a Esquivel, atenderá deudas históricas con comunidades vulnerables. La ministra abogó por tribunales abiertos y jueces imparciales.
Bajo la presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum en la ceremonia, la toma de protesta simboliza el inicio de esta transformación. El éxito de la reforma dependerá de los nuevos ministros.

