El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, enfrentó cuestionamientos en una conferencia en Ciudad de México con el canciller Juan Ramón de la Fuente. Periodistas preguntaron sobre el ataque militar a una embarcación venezolana que transportaba drogas. Rubio lo defendió como parte de la estrategia de Trump contra el narcotráfico.
En la conferencia, Rubio evadió detalles legales sobre la operación en aguas internacionales. Afirmó que “los pasos necesarios se tomaron” y que los cárteles, como el Tren de Aragua, ya no actuarán con impunidad. La acción, que dejó 11 presuntos narcotraficantes muertos, busca frenar el flujo de drogas.
Tras una orden ejecutiva de Trump, cárteles latinoamericanos fueron designados como terroristas. Esto permite acciones militares directas, según Rubio en la Base Homestead y en México.
En México, Rubio destacó la cooperación en seguridad, pero no descartó más operaciones. El canciller De la Fuente abogó por colaboración sin injerencias, según un comunicado conjunto. México rechaza acciones unilaterales, buscando mantener la soberanía en la lucha antidrogas. Por último, analistas advierten que estas operaciones podrían desestabilizar la región sin un plan claro.

