Investigadores construyeron modelos de nicho ecológico a partir de 722 observaciones registradas en noviembre de 2023 por usuarios de iNaturalist. Estas observaciones abarcan siete especies de chinches besuconas en estados del suroeste de Estados Unidos y el norte de México, como Baja California, Coahuila, Chihuahua y Sonora. Los modelos incorporan variables ambientales, tales como clima, suelo y topografía, para predecir áreas de expansión más allá de los sitios conocidos. En México, se han documentado entre 18 y 24 especies de estos insectos, con Triatoma dimidiata como la más reportada en Veracruz, Tabasco y Chiapas.
Especies como Triatoma protracta muestran condiciones óptimas en California y Baja California, mientras que Triatoma rubida se dirige hacia Sonora, Chihuahua, Nuevo León y Coahuila. Por su parte, Triatoma recurva presenta potencial desde Nuevo México hasta Chiapas, según los pronósticos. Estas chinches se alimentan de sangre de mamíferos y defecan cerca de la picadura, lo que facilita la transmisión del protozoario Trypanosoma cruzi. La enfermedad de Chagas incide más en Veracruz, Oaxaca, Nuevo León, Yucatán, Hidalgo y Guanajuato, de acuerdo con el Boletín Epidemiológico de la Secretaría de Salud.
La plataforma iNaturalist ha acumulado 1,138 observaciones en México por 781 naturalistas, lo que impulsa la ciencia ciudadana para monitoreo. Proyectos como el de la Secretaría de Salud de Hidalgo, activo desde 2017, registran vectores de salud pública en regiones específicas. Estos esfuerzos permiten evaluar riesgos bajo cambios climáticos y orientar estrategias de control en zonas rurales con viviendas precarias, donde las chinches proliferan durante el verano.

