La Secretaría de Hacienda y Crédito Público actualizó las cuotas del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios que aplican a combustibles, bebidas saborizadas y tabacos labrados. A partir del 1 de enero de 2026, los consumidores pagarán 6.70 pesos por litro de gasolina Magna, 5.66 pesos por litro de Premium y 7.36 pesos por litro de diésel. Este ajuste responde al mecanismo legal de actualización anual vinculado a la inflación y mantiene el valor real de la recaudación federal.
Para las bebidas saborizadas, la cuota alcanza 3.08 pesos por litro si contienen azúcares añadidos, mientras que llega a 1.50 pesos por litro con edulcorantes. En cuanto a los cigarros, el impuesto fija 0.8516 pesos por unidad en 2026, con incrementos graduales programados hasta 1.1584 pesos en 2030. Además, la tasa ad valorem para tabacos labrados sube al 200 por ciento.
Estos cambios, publicados en el Diario Oficial de la Federación, derivan tanto del ajuste inflacionario automático como de la reforma a la Ley del IEPS aprobada por el Congreso. Por ello, impactan directamente en los precios finales de productos de consumo masivo. La medida busca preservar la recaudación fiscal y desincentivar el consumo de bienes considerados dañinos para la salud.

