México apuesta por Centros de Datos sin un marco regulatorio claroEn México, la llegada de Centros de Datos de hiperescala, impulsada por inversiones multimillonarias de gigantes tecnológicos como Amazon Web Services (AWS), Microsoft y Google, promete posicionar al país como un hub tecnológico global. Sin embargo, este auge se da en un contexto de opacidad y falta de regulación específica para abordar los impactos sociales y ambientales de estas infraestructuras.
Hasta junio de 2025, no existe un marco normativo que regule el uso de recursos como el agua o la energía, ni las operaciones de inteligencia artificial (IA) vinculadas a estos centros, lo que genera preocupación entre expertos y activistas.Mientras el gobierno, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, celebra proyectos como el Centro de Datos en Durango, con una inversión de 2 mil 700 millones de dólares y una capacidad de 250 megawatts, la ausencia de leyes específicas contrasta con el optimismo oficial. En Querétaro, epicentro de esta industria, la sequía persistente agrava las dudas sobre el consumo de agua de estas instalaciones.
Por ejemplo, un centro de datos pequeño puede requerir hasta 25.5 millones de litros anuales, equivalente al consumo de 300 mil personas, según la revista Nature. A pesar de que empresas como AWS aseguran usar sistemas de enfriamiento sin agua, reportes como el de Context revelan que Microsoft solicitó concesiones para extraer millones de litros en la región.Por otro lado, el entusiasmo del sector político y empresarial es evidente.
En el Senado, figuras como Emmanuel Reyes Carmona destacan el potencial de los Centros de Datos para impulsar la economía y la digitalización de pequeñas empresas. Sin embargo, expertos como Ana Gaitán, de la Red en Defensa de los Derechos Digitales, advierten sobre los costos sociales y ambientales a largo plazo, como el desvío de agua en comunidades vulnerables.
En contraste con resistencias en países como Chile, donde activistas frenaron proyectos por su impacto hídrico, en México la industria avanza sin oposición significativa.La falta de transparencia y regulación plantea retos urgentes.
Mientras el Senado planea discutir ordenamientos en julio de 2025, especialistas como Juan Valente Mérida, de Cetys Universidad, subrayan que México está “en pañales” en esta materia. Sin un equilibrio regulatorio, el país podría enfrentar alzas en tarifas de agua y energía, así como tensiones sociales en regiones afectadas por la escasez de recursos.
