El Congreso de Guanajuato aprobó reformas al Código Civil que reconocen el matrimonio entre personas del mismo sexo, con 25 votos a favor y nueve en contra, durante una sesión marcada por protestas de grupos conservadores y aplausos de colectivos LGBT+. La modificación sustituye términos como «hombre y mujer» por «dos personas», y alinea la legislación estatal con criterios de la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre no discriminación. Además, en la misma jornada, los legisladores sancionaron penalmente las terapias de conversión con penas de hasta seis años de prisión para quienes las practiquen en menores o vulnerables, mediante 32 votos a favor y tres en contra.
La diputada María Eugenia García destacó que estas medidas homologan la normativa local con estándares internacionales de derechos humanos, al eliminar barreras que impedían uniones igualitarias y proteger la dignidad de la diversidad sexual. Por su parte, la legisladora Sandra Alicia Pedroza Orozco enfatizó que el cambio no representa un trámite simbólico, sino una garantía concreta contra la discriminación en el amor y la familia. Aunque el voto diferenciado en la bancada del PAN facilitó la mayoría, opositores como la diputada Susana Bermúdez argumentaron que el Código Civil ya ofrecía trato igualitario sin alterar instituciones tradicionales.
Estas aprobaciones, que eliminan la necesidad de amparos judiciales para matrimonios igualitarios, contrastan con el rechazo simultáneo a la despenalización del aborto por quinta ocasión, lo que refleja un balance mixto en la agenda de derechos humanos. Organismos internacionales han calificado las terapias de conversión como formas de tortura, y su prohibición fortalece la salud emocional de personas vulnerables en el estado. Con esta decisión, Guanajuato se suma a una tendencia nacional que prioriza la igualdad y la protección contra prácticas coercitivas.
