La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó este jueves, con el respaldo mayoritario de los legisladores republicanos, un proyecto de ley que busca renombrar el Golfo de México como Golfo de América. La iniciativa, impulsada por la congresista Marjorie Taylor Greene, responde a una orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump el pasado 20 de enero, en su primer día de su segundo mandato, que promueve la redesignación de ciertos nombres geográficos para “honrar la grandeza estadounidense”. El proyecto ordena a las agencias federales actualizar mapas y documentos oficiales con el nuevo nombre, aunque aún requiere la aprobación del Senado, donde enfrenta un camino complicado debido a la oposición demócrata.
Durante el debate previo a la votación, Greene defendió la medida como una prioridad para el actual Congreso, argumentando que el cambio de nombre refleja los valores nacionales. Sin embargo, generó controversia al acusar a los demócratas de oponerse por supuestos vínculos con cárteles mexicanos, según reportó CBS. Por su parte, el congresista demócrata Jared Huffman criticó la propuesta, calificándola de irrelevante y asegurando que el Congreso debería priorizar temas de mayor impacto para los ciudadanos. La votación reflejó esta división: todos los demócratas y un republicano se opusieron al proyecto.
Mientras tanto, la Casa Blanca ha intensificado el respaldo a la iniciativa, designando el 9 de febrero como el “Día del Golfo de América” y enfrentándose a medios como Associated Press, a los que se les ha restringido el acceso por no adoptar el nuevo nombre. Si el Senado aprueba la ley, el cambio sería oficial, marcando un precedente en la redesignación de nombres geográficos en el país. Este proyecto se enmarca en una serie de acciones de Trump para modificar denominaciones, como la restauración del nombre Monte McKinley para la montaña más alta de Estados Unidos.

