El sorteo del Mundial de Fútbol 2026, realizado este 5 de diciembre en Washington D.C., ha desatado expectación entre los aficionados mexicanos al confirmar la llegada de potencias europeas a los estadios de Guadalajara, Monterrey y Ciudad de México. Con la expansión a 48 selecciones y un formato que dispersa a los favoritos para evitar «grupos de la muerte», las sedes tricolores se perfilan como escenarios clave para duelos de alto voltaje, donde Portugal de Cristiano Ronaldo y España, campeona de Europa, podrían protagonizar sus últimos actos en el torneo. México, como cabeza del Grupo A, abrirá la fiesta el 11 de junio en el Estadio Azteca ante Sudáfrica, mientras Guadalajara recibirá ese mismo día a Corea del Sur contra un rival europeo del repechaje UEFA, posiblemente Dinamarca o República Checa. Monterrey, por su parte, albergará dos choques del Grupo F liderado por Países Bajos, junto a Japón, Túnez y otro clasificado europeo como Ucrania o Polonia, lo que promete un ambiente electrizante en el Gigante de Acero.
Además, el Grupo K coloca a Portugal en el centro de la atención, con posibles aperturas el 17 de junio en el Azteca frente al ganador del repechaje intercontinental entre Nueva Caledonia, Jamaica o República Democrática del Congo, y un enfrentamiento contra Uzbekistán el 23 de junio en Guadalajara, donde Ronaldo buscaría sellar su legado en su despedida mundialista. En paralelo, el Grupo H trae a España, número uno del ranking FIFA, como candidata a cerrar su fase de grupos el 26 de junio en el Estadio Akron de Guadalajara ante Uruguay, aunque Cabo Verde o Arabia Saudita podrían ocupar ese slot si los ibéricos avanzan en otro orden. Monterrey sumará emoción en dieciseisavos de final, con el líder del Grupo F midiendo fuerzas contra el segundo del C, un cruce que podría involucrar a Brasil o Marruecos. Estas asignaciones, definidas por el ranking FIFA y reglas que limitan coincidencias regionales —salvo en Europa—, garantizan una distribución equitativa que clasificará a 32 equipos directamente, dejando solo 16 eliminados antes de la fase directa.
Esta configuración no solo eleva el atractivo para la afición mexicana, que vibrará con hasta ocho partidos en territorio nacional, sino que resalta el rol pionero de México como tercer anfitrión histórico tras 1970 y 1986. Mientras el calendario detallado de horarios y sedes se anunciará el 6 de diciembre, los repechajes de marzo en Guadalajara y Monterrey definirán los últimos invitados UEFA e intercontinentales, completando el panorama. La FIFA enfatiza que esta edición, compartida con Estados Unidos y Canadá, busca mayor inclusividad global, con 104 encuentros que prometen redefinir el fútbol en Norteamérica.

