Por: Aylin Paredes
El refugio Pergatuzoo, ubicado en Nicolás Romero, Estado de México, enfrenta una escalada de amenazas y extorsiones atribuidas a supuestos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación. A cambio de no causar daño a los más de dos mil animales que albergan, ni incendiar sus instalaciones, los criminales han exigido pagos que van desde los 25 mil hasta los 50 mil pesos. En 2023, incluso abandonaron un ataúd frente al albergue con un mensaje intimidante, y este año, las amenazas se reactivaron en la Ciudad de México con agresiones y hostigamiento a familiares del equipo que dirige el refugio.
Los responsables de Pergatuzoo, un albergue con más de una década de labor humanitaria y sin fines de lucro, acusan a autoridades municipales y capitalinas de colusión con los extorsionadores. Han documentado desde golpizas al personal hasta el robo de alimento incautado por el Ministerio Público. A pesar de la intervención de la Guardia Nacional en años pasados, denuncian que el crimen organizado ha retomado el control en la zona. El Estado de México lidera las denuncias por extorsión en el país con 2 mil 049 casos registrados en el arranque del sexenio, lo que llevó al gobierno federal a incluirlo entre las ocho entidades prioritarias en su nueva estrategia contra este delito. Sin embargo, desde Pergatuzoo advierten que mientras no se erradique la corrupción en las instituciones de seguridad, cualquier plan será insuficiente.

