El teporingo, mamífero endémico de México, está en peligro de extinción debido al avance desmedido de las ciudades y rumores falsos sobre su desaparición. Pese a especulaciones virales en redes sociales que lo declararon extinto, la Comisión Nacional de Áreas Protegidas (CONANP) desmintió esta información, que data de 2018. La especie, conocida como zacatuche, habita en las faldas de volcanes como Popocatépetl e Iztaccíhuatl.
La población del teporingo, estimada en siete mil individuos según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) en 2019, disminuye por la fragmentación de su hábitat. La urbanización, la tala ilegal y los incendios forestales amenazan los bosques y zacatonales donde vive este conejo de 30 centímetros. Su dieta, basada en pastos como el zacatón, y su rol en la dispersión de semillas son clave para el equilibrio ecológico. La Secretaría de Medio Ambiente (SEMARNAT) lo clasifica como especie en peligro.
La UNAM y otras instituciones impulsan proyectos de conservación para proteger al teporingo. La caza, prohibida desde hace 40 años, persiste de forma ilegal, agravando su situación. Brigadas en Milpa Alta monitorean su hábitat, pero la falta de recursos limita estos esfuerzos. La presión urbana y el cambio climático obligan a la especie a migrar a altitudes más altas, reduciendo su territorio.

