Por Félix Villalobos
Interna (CCI) en Los Cabos, Baja California Sur, como parte del Plan de Fortalecimiento y Expansión del Sistema Eléctrico Nacional 2025-2030, anunciado el 5 de febrero por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Ambientalistas de la coalición Ballenas o Gas, integrada por 40 organizaciones, alertan que el proyecto amenaza el hábitat del tiburón ballena, el pez más grande del mundo, debido al aumento del tráfico de buques metaneros que transportarían gas natural licuado (GNL). La planta, con capacidad de 240 megawatts y una inversión de 272 millones de dólares, generaría 800 empleos directos, según la CFE.
La coalición advierte que el incremento de embarcaciones elevaría el riesgo de colisiones mortales para los tiburones ballena, especie protegida bajo la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010.
Investigadores reportan que el 50 por ciento de estos animales en la zona presentan heridas recientes, lo que subraya su vulnerabilidad. Además, el proyecto se suma a iniciativas como Saguaro y Vista Pacífico, que también afectan el Golfo de California, un área clave para la alimentación y crianza de esta especie emblemática.
Organizaciones como Conexiones Climáticas critican que la planta excede las necesidades energéticas del Programa Nacional de Vivienda, iniciado el 14 de octubre de 2024, para construir 37 mil 500 hogares en la región.
El proyecto, aún sin licitación publicada, requiere permisos de impacto ambiental de la Semarnat, lo que abre la puerta a una evaluación integral. La zona, reconocida por su riqueza natural, atrae turistas de todo el mundo para actividades como el nado con tiburones ballena, regulado por estrictas normas de conservación. La oposición al proyecto crece en redes sociales, donde usuarios y colectivos piden proteger el ecosistema marino del Golfo de California.

