Nueve mujeres buscadoras han perdido la vida por homicidio en Guanajuato en los últimos años, mientras cinco más figuran como desaparecidas, según alertan activistas. Entre los casos destacan el asesinato de Teresa Magueyal en 2023 y la desaparición de Lorenza Cano en 2024, quien integraba el colectivo Unidos Buscando Desaparecidos de Salamanca. Estas agresiones evidencian la vulnerabilidad de quienes buscan a familiares en un estado con alto índice de personas no localizadas.
La coordinadora de Comunicación e Información de la Mujer A.C., Cirenia Celestina Ortega, subraya que Guanajuato, junto con Jalisco, concentra un elevado número de desapariciones en el país, donde superan las 130 mil a nivel nacional. Las víctimas, principalmente madres y hermanas, enfrentan amenazas y revictimización durante sus labores. Por ello, las organizaciones demandan políticas integrales de protección con perspectiva de género.
Esta violencia obliga a revisar las acciones del Estado para reconocer a las buscadoras como defensoras de derechos humanos. Además, genera doble victimización: por la ausencia de un ser querido y por los riesgos en la búsqueda. Así, los colectivos continúan su labor ante la impunidad que prevalece en la mayoría de los casos.

