Por primera vez, la obesidad infantil se ha convertido en la forma más común de malnutrición entre niños y adolescentes de 5 a 19 años en el mundo, superando al bajo peso, según un informe de Unicef publicado el 9 de septiembre. El documento, titulado Alimentando el negocio: Cómo los entornos alimentarios ponen en peligro el bienestar de la infancia, revela que 188 millones de menores, uno de cada diez, padecen obesidad, mientras que la prevalencia del bajo peso ha disminuido del 13 por ciento en 2000 al 9.2 por ciento en 2025.
En regiones como Latinoamérica y el Caribe, el panorama es alarmante: el 39 por ciento de los niños de 10 a 14 años presentan obesidad, cifra solo superada por Norteamérica (45 por ciento). Mauro Brero, asesor senior de Nutrición de Unicef, destaca que el consumo de ultraprocesados, que representan hasta el 40 por ciento de las calorías en países como México y Brasil, ha reemplazado a alimentos básicos más nutritivos. Además, el informe señala un aumento preocupante en el consumo de bebidas energéticas entre jóvenes, ricas en azúcares y estimulantes, lo que agrava el problema.
Por otro lado, el informe subraya que la obesidad supera al bajo peso en casi todas las regiones, salvo en África Subsahariana y Asia Meridional, donde esta última ha crecido significativamente. Unicef urge a los gobiernos a regular la publicidad de alimentos y bebidas no saludables, así como a implementar etiquetados claros que adviertan sobre sus riesgos. Estas medidas buscan contrarrestar entornos alimentarios que, según Brero, “ponen en peligro el bienestar de la infancia” al promover productos poco nutritivos.
