Cuatro encapuchados accedieron al primer piso de la Galería de Apolo con una plataforma elevadora desde el muelle del Sena, donde se ejecutaban reformas. En ese sector del ala Denon, forzaron una ventana con herramientas eléctricas y atacaron dos vitrinas de alta seguridad para extraer las joyas, pertenecientes a emperatrices y reinas francesas del siglo XIX. Dos de los asaltantes amenazaron a vigilantes con las sierras, mientras los otros esperaban en scooters Yamaha T-Max para la extracción.
Las piezas robadas incluyen la tiara de la emperatriz Eugenia con mil 998 diamantes y 200 perlas, el collar de esmeraldas de Marie-Louise con 32 gemas y mil 138 diamantes, así como zafiros de las reinas María Amélie y Hortensia. Un broche relicario de 94 diamantes y un lazo de corpiño completan el botín, de valor patrimonial inestimable según el Ministerio de Cultura francés. La corona de Eugenia, con mil 354 diamantes y 56 esmeraldas, cayó durante la huida y se recuperó dañada en la acera cercana.
La fiscalía de París abrió una pesquisa por robo organizado y conspiración criminal, con 60 investigadores de la Oficina Central contra el Tráfico de Bienes Culturales en acción. El presidente Emmanuel Macron prometió recuperar las obras y castigar a los culpables, mientras el ministro del Interior Laurent Nuñez reconoció vulnerabilidades en los protocolos de seguridad del museo. La ministra de Cultura Rachida Dati ordenó una auditoría inmediata para fortalecer las defensas ante amenazas profesionales.
