La empresa Colossal Biosciences logró un hito científico al “desextinguir” al lobo “terrible”, una especie desaparecida hace más de 13 mil años y conocida por inspirar a los lobos huargos de la serie “Juego de Tronos”. Mediante técnicas avanzadas de edición genética, la compañía creó a Rómulo y Remo, dos cachorros machos de seis meses, y a Khaleesi, una hembra, utilizando ADN extraído de fósiles de entre 11 mil 500 y 72 mil años. Este material, obtenido de un diente y un cráneo, permitió modificar 20 genes de lobos grises para devolver características únicas de esta especie prehistórica, como su tamaño y fuerza distintivos.

El proceso, detallado en un comunicado emitido este lunes, involucró la creación de embriones a partir de células editadas, los cuales fueron implantados en hembras caninas que dieron a luz a los cachorros. Colossal destacó que estos lobos, hasta un 25 por ciento más grandes que sus parientes modernos y con un pelaje claro y denso, representan la primera resurrección exitosa de una especie extinta. Actualmente, Rómulo, Remo y Khaleesi son cuidados en una reserva ecológica supervisada por la American Humane Society, donde se garantiza su bienestar con vigilancia constante y espacios de interacción.

Además de su relevancia científica, el proyecto tiene un vínculo cultural: George R.R. Martin, autor de las novelas que inspiraron “Juego de Tronos” y asesor de Colossal, subrayó la importancia histórica de estos animales en el ecosistema americano. Aunque popularizados como criaturas fantásticas, los lobos “terribles” habitaron el continente durante el Pleistoceno y se extinguieron al final de la última glaciación. Este avance abre debates sobre la conservación y el papel de la tecnología en la recuperación de especies perdidas.

