Israel retiene a más de 90 niños palestinos sin cargos ni juicio, bajo órdenes de detención administrativa renovables indefinidamente. Con base en datos de la Oficina de Información de los Prisioneros (Asra), vinculada a Hamás, muchos menores enfrentan tribunales militares y padecen aislamiento del exterior. A ello se suman denuncias por negación de atención médica, exposición prolongada al frío y la lluvia, así como escasez de comida.
Desde octubre de 2023 superan las 1.630 detenciones de niños en territorios palestinos ocupados, según la misma fuente. Alrededor de 350 menores soportan condiciones especialmente duras en centros de reclusión israelíes. Además, decenas de niños de Gaza sufren desapariciones forzadas, con un caso reportado de muerte por hambre en custodia.
Asra califica estas prácticas como crímenes de guerra y urge intervención de la ONU y organismos de derechos humanos. Con ello, exige protección inmediata y liberación de los menores afectados. Por su parte, las autoridades israelíes no han respondido públicamente a estas acusaciones específicas.