La Corte Internacional de Justicia (CIJ) determinó que el cambio climático constituye una «amenaza urgente y existencial» para el planeta, según un dictamen consultivo emitido en La Haya. El juez presidente Yuji Iwasawa afirmó que las emisiones de gases de efecto invernadero, causadas inequívocamente por actividades humanas sin límites territoriales, generan consecuencias graves para ecosistemas y poblaciones. La opinión, solicitada por la Asamblea General de la ONU, busca aclarar las obligaciones legales de los Estados para proteger el clima. Aunque no es vinculante, el fallo influirá en futuras acciones y litigios climáticos globales.
El dictamen responde a dos preguntas clave sobre las responsabilidades estatales en la lucha contra el cambio climático y la protección del medio ambiente para generaciones actuales y futuras. Durante audiencias en diciembre, países en desarrollo y pequeños estados insulares abogaron por medidas más estrictas y apoyo financiero de los mayores emisores, mientras que naciones ricas defendieron los tratados existentes, como el Acuerdo de París. Expertos, como Joie Chowdhury del Centro de Derecho Ambiental Internacional, destacaron que este fallo podría ser uno de los más relevantes en justicia climática. Activistas se manifestaron frente a la CIJ exigiendo acción inmediata.
La CIJ enfatizó que los Estados tienen el deber de prevenir el cambio climático, un «riesgo universal» que trasciende fronteras. El fallo, respaldado por los 15 jueces del tribunal, establece un precedente jurídico y político significativo, aunque no obligatorio. Los países en desarrollo subrayaron la necesidad de medidas vinculantes y financiamiento para mitigar los impactos del calentamiento global. Este pronunciamiento marca un hito en la definición de responsabilidades globales frente a la crisis climática.

