Un tribunal en Vannes, Francia, sentenció a Joël Le Scouarnec, excirujano de 74 años, a 20 años de prisión por violar y agredir sexualmente a 299 víctimas, en su mayoría menores de edad, durante un periodo de 25 años, entre 1989 y 2014. La corte determinó que Le Scouarnec, quien ya cumplía una condena de 15 años por delitos similares, perpetró 111 violaciones y 189 agresiones sexuales, aprovechando su posición como médico para abusar de pacientes anestesiados o en recuperación en hospitales del oeste de Francia. La fiscalía destacó la magnitud del caso, considerado el mayor proceso por pederastia en la historia del país.
La investigación se desencadenó en 2017 tras la denuncia de una niña de seis años, vecina de Le Scouarnec, quien alertó sobre tocamientos indebidos. Durante un allanamiento en su domicilio, las autoridades hallaron cuadernos donde el cirujano registraba cronológicamente los nombres de sus víctimas y detalles gráficos de los abusos. Además, se incautaron 300 mil imágenes y 650 videos de pornografía infantil, junto con muñecas que, según la abogada Francesca Satta, habrían sido usadas como objetos sexuales. Estos hallazgos permitieron identificar a las víctimas, cuya edad promedio era de 11 años, con 256 menores de 15 años y solo 14 mayores de 20 al momento de los hechos.
Le Scouarnec admitió su culpabilidad en la mayoría de los cargos durante el juicio, iniciado en febrero de 2025, y expresó ante el tribunal haber cometido “actos despreciables”. Su abogado, Maxime Tessier, afirmó que el acusado aceptó las consecuencias legales, aunque previamente había negado algunos cargos. La fiscalía solicitó la pena máxima, argumentando el “alto riesgo de reincidencia” y recomendando tratamiento y supervisión en un centro especializado tras cumplir al menos dos tercios de la condena.
El caso expuso fallos institucionales, ya que Le Scouarnec continuó trabajando en hospitales pese a una condena en 2005 por posesión de pornografía infantil, sin que se tomaran medidas para restringir su contacto con menores. El fiscal Stéphane Kellenberger abrió una investigación paralela para determinar si hubo encubrimiento por parte de las autoridades hospitalarias.
El juicio, que se extendió por cuatro meses, conmocionó a Francia, especialmente tras el caso de Dominique Pelicot, condenado en 2024 por orquestar violaciones masivas contra su esposa. Algunas víctimas de Le Scouarnec, contactadas tras aparecer en sus diarios, no recordaban los abusos debido a la sedación, pero exámenes psiquiátricos revelaron secuelas postraumáticas. Organizaciones de protección infantil se unieron al proceso, abogando por reformas legales para prevenir futuros casos.

