Más de cinco mil bomberos portugueses, apoyados por tres mil efectivos adicionales, vehículos terrestres y medios aéreos, luchan contra al menos diez grandes incendios activos en el norte y centro del país, donde las llamas han consumido unas 64 mil hectáreas en apenas dos días. Autoridades confirmaron al menos un muerto por los fuegos, junto con varias personas heridas, incluyendo bomberos, en medio de una situación que ha forzado evacuaciones y activado alertas nacionales.
Los focos principales se concentran en distritos como Guarda, Viseu y Coimbra, con incendios que persisten desde hace días en áreas como Trancoso y Serra da Estrela, complicados por humo denso que limita el uso de aviones. El gobierno declaró un estado de calamidad y activó el Mecanismo Europeo de Protección Civil para obtener ayuda internacional, mientras la Policía Judicial detuvo a dos sospechosos de iniciar algunos fuegos de manera intencional.
Una ola de calor prolongada, con temperaturas superiores a los 40 grados, alimenta los incendios en Portugal y otros países europeos como España y Grecia, donde el número de víctimas mortales asciende en medio de esfuerzos coordinados para contener las llamas.
