El tifón Tino, con vientos sostenidos de 150 kilómetros por hora y ráfagas hasta 205, toca tierra en Silago, sur de Leyte, y amenaza Samar oriental con olas de tres metros. Autoridades locales en Palo y Tanauan coordinan evacuaciones forzadas para miles de residentes vulnerables ante el avance del ciclón. La agencia Pagasa eleva señales de viento a nivel cuatro en zonas costeras expuestas.
Más de 150 mil habitantes de Guiuan y Dinagat Islands buscan refugio en escuelas y centros elevados, mientras cortes de energía complican los esfuerzos en siete municipios. Gobernadores suspenden clases y labores en toda Visayas para minimizar riesgos de inundaciones torrenciales por lluvias de 50 a 100 milímetros. La Guardia Costera prohíbe navegaciones en Samar y Leyte con el fin de prevenir accidentes marítimos.
Tino cruza el archipiélago central hacia Palawan y el mar de Sulu, donde podría debilitarse antes de emerger al oeste filipino. Aerolíneas cancelan vuelos en Manila y Cebu por la turbulencia asociada al monzón noreste. Equipos de policía nacional despliegan personal en áreas propensas a deslaves para asistir en la distribución de suministros de emergencia.

