El huracán Melissa impactó el este de Cuba con vientos de 195 kilómetros por hora, provocó inundaciones masivas y daños estructurales en Santiago de Cuba y provincias vecinas. Al menos 20 personas murieron en la región caribeña, principalmente en Haití, según reportes del Centro Nacional de Huracanes. Autoridades evacuaron a 735 mil cubanos antes del toque de tierra cerca de Chivirico.
El ciclón, que tocó Jamaica como categoría 5 con ráfagas de 300 kilómetros por hora, derribó árboles, postes eléctricos y techos en Holguín y Granma, donde ríos como el de Bayamo se desbordaron. En Haití, el río La Digue arrastró viviendas y causó 20 fallecidos en Petit-Goâve, mientras Panamá y República Dominicana sumaron cuatro víctimas más. El Instituto de Meteorología de Cuba desconectó el sistema eléctrico nacional para evitar colapsos.
Melissa se debilita a categoría 2 y avanza hacia las Bahamas, con pronósticos de hasta 635 milímetros de lluvia que amenazan deslaves catastróficos en el sureste de la isla. El presidente Miguel Díaz-Canel anunció brigadas de recuperación inmediata, sin escatimar recursos para asistir a los damnificados. La ONU envía kits de emergencia a Jamaica, donde 25 mil turistas quedaron varados por las inundaciones.

