Un incendio devastó un edificio de siete plantas en el barrio de Kemayoran, Yakarta, y causó la muerte de 22 personas, entre ellas siete hombres, 15 mujeres y una embarazada, según confirmó la policía local. El siniestro inició alrededor del mediodía en el primer piso, donde se almacenaban baterías de drones, y se propagó rápidamente a los niveles superiores por el humo denso y las altas temperaturas. Equipos de bomberos, con decenas de camiones, combatieron las llamas durante tres horas intensas hasta extinguirlas por completo.
Las víctimas, empleados de Terra Drone Indonesia —filial de la empresa japonesa especializada en reconocimiento aéreo para minería y agricultura—, perecieron atrapadas en las oficinas mientras almorzaban o trabajaban. Al menos 15 personas escaparon con vida mediante escaleras portátiles desde los pisos altos, y los cuerpos recuperados se trasladaron al hospital policial del este de la capital para identificación forense. El jefe de policía central, Susatyo Purnomo Condro, detalló que un equipo de laboratorio investiga el origen exacto, aunque preliminares apuntan a un cortocircuito en las baterías.
Autoridades indonesias interrogarán al propietario del edificio y al dueño del negocio para esclarecer responsabilidades, mientras Terra Drone emitió un comunicado de disculpas por las molestias a la comunidad y clientes cercanos. La policía acordonó el perímetro para facilitar inspecciones pendientes, obstaculizadas por residuos tóxicos del humo negro que alarmó a residentes y trabajadores próximos. Este suceso subraya vulnerabilidades en estructuras urbanas de Yakarta, aunque las labores de rescate concluyeron sin reportes adicionales de desaparecidos.

