La Organización Meteorológica Mundial (OMM) alertó que el Ártico experimentará un calentamiento superior a tres veces el promedio global durante los próximos cinco años, lo que intensificará los fenómenos climáticos extremos. Según un informe reciente, existe un 80 por ciento de probabilidad de que al menos uno de los años entre 2025 y 2029 registre un récord de calor, con temperaturas globales promedio entre 1.2 grados y 1.9 grados por encima de los niveles preindustriales (1850-1900).
El informe destacó que el calentamiento en el Ártico alcanzará, en los próximos cinco inviernos boreales, hasta 2.4 grados por encima del promedio de los últimos 30 años, un aumento tres veces y media superior a la media mundial. Este fenómeno acelerará el deshielo de capas de hielo, glaciares y hielo marino, además de incrementar el nivel del mar y exacerbar eventos climáticos extremos como olas de calor, sequías y precipitaciones intensas.
En 2024, el año más caluroso registrado, el mundo superó por primera vez el umbral de 1.5 grados de calentamiento establecido en el Acuerdo de París de 2015, lo que subraya la urgencia de acciones climáticas. La OMM señaló que cada fracción de grado adicional en el calentamiento global agrava los impactos, especialmente en el Ártico, donde el descongelamiento del permafrost libera dióxido de carbono y metano, gases de efecto invernadero que intensifican el cambio climático.

Investigaciones adicionales, como el Informe Ártico 2024 de la NOAA, confirman que la tundra ártica ya emite más carbono del que absorbe debido al aumento de incendios forestales y el descongelamiento del permafrost. Este proceso, impulsado por temperaturas árticas que en 2024 fueron las segundas más altas desde 1900, convierte al Ártico en un amplificador del cambio climático global.
La OMM proyecta que las temperaturas globales se mantendrán en niveles récord o cercanos hasta finales de la década, lo que plantea desafíos significativos para los ecosistemas y las comunidades en regiones vulnerables como el Ártico. Los datos subrayan la necesidad de medidas globales coordinadas para mitigar el impacto del calentamiento acelerado.
