Por. Aylin Paredes
El cóctel de camarón, un clásico de las marisquerías mexicanas, es mucho más que una simple combinación de ingredientes frescos. Su salsa, que equilibra sabores dulces, ácidos y picantes, guarda un truco sencillo pero sorprendente: un toque de refresco de naranja. Este ingrediente, fácil de encontrar, aporta un dulzor sutil que realza el sabor del platillo, haciéndolo ideal para reuniones o antojos en casa. Con una preparación accesible y un costo moderado, esta receta permite recrear la experiencia de tu puesto favorito sin complicaciones.
Para preparar este platillo, que rinde para cuatro personas, se necesitan 500 gramos de camarón pelado, jugo de tomate con almeja, catsup, pepino, jitomate, cebolla morada, cilantro, aguacate, chile serrano, orégano, sal, pimienta y el infalible chorrito de refresco de naranja. El proceso es sencillo: los camarones se cuecen brevemente en agua con sal y cebolla, se enfrían y se mezclan con los vegetales picados finamente. La salsa se elabora combinando el jugo de tomate, catsup, agua de cocción, especias y el toque distintivo del refresco, que integra los sabores en una armonía perfecta.
Este cóctel se sirve tradicionalmente en copas, coronado con cubos de aguacate y acompañado de tostadas o galletas saladas, con un toque de limón al gusto. Además, su versatilidad permite ajustar el picor o la intensidad según las preferencias de cada comensal. En solo 30 minutos, esta receta transforma ingredientes cotidianos en un platillo vibrante, ideal para sorprender en cualquier ocasión.
