La ciudadanía oaxaqueña evaluó de forma diversa los servicios públicos, los trámites gubernamentales y la percepción de corrupción durante 2025, según la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) 2025 del INEGI, aplicada en áreas urbanas de más de 100 mil habitantes.
El acceso a servicios esenciales mostró contrastes. El 80.1 por ciento de la población recibió agua potable de la red pública y el 78.3 por ciento contó con conexión a drenaje y alcantarillado.
El alumbrado público iluminó de manera suficiente al 51.4 por ciento, mientras que el 67.8 por ciento consideró accesibles los parques y jardines, aunque solo el 44.6 por ciento los percibió como seguros.
En recolección de basura, el 72.9 por ciento reportó solicitud de separación de residuos y el 60.9 por ciento calificó el servicio como oportuno. La policía obtuvo el 59.3 por ciento de opiniones favorables en disposición para ayudar y el 38.2 por ciento en generación de sensación de seguridad.
Las calles y avenidas enfrentaron mayores desafíos, con solo el 47.8 por ciento de semáforos funcionales y el 12.4 por ciento de reparaciones inmediatas de baches.
Servicios bajo demanda registraron mejor valoración, como el 79.8 por ciento de instalaciones limpias en IMSS, el 93.6 por ciento de continuidad en energía eléctrica y el 81.4 por ciento de cumplimiento de temarios en educación pública obligatoria.
Los oaxaqueños realizaron en promedio 9.2 trámites o gestiones en 2025, con el 55.1 por ciento en oficinas gubernamentales y el 17.6 por ciento por internet. El 75.4 por ciento se mostró satisfecho con el tiempo invertido y el 72.5 por ciento con el trato recibido, aunque el 36.8 por ciento enfrentó problemas como filas largas o requisitos excesivos.
La inseguridad se identificó como el principal problema con el 65.5 por ciento, seguida de la corrupción con el 57.6 por ciento. La prevalencia de actos de corrupción alcanzó 20 mil 330 casos por cada 100 mil habitantes.

