La marimba del estado llenó de ambiente el Zócalo de la ciudad de Oaxaca y convirtió la plaza principal en un espacio de encuentro musical. Turistas nacionales y extranjeros disfrutaron de los ritmos que alegran corazones y comparten la tradición oaxaqueña con cariño. El público respondió con entusiasmo ante las interpretaciones que evocan historia y romanticismo.
Los integrantes del grupo recordaron cómo en 1946 Chiapas obsequió una marimba a Oaxaca y el instrumento inició una trayectoria de 77 años que perdura hasta la actualidad. El gobernador interino Vasconcelos impulsó la llegada de los primeros marimbistas chiapanecos en 1948 y consolidó así la presencia del instrumento en la cultura local. Este legado se manifestó con claridad durante la velada con piezas emblemáticas del bolero.
El repertorio del concierto incluyó boleros de los años cincuenta que combinan guitarras, maracas y letras profundas, entre ellos un tema popularizado por Julio Jaramillo y compuesto por Benito de Jesús en 1967. Los asistentes levantaron la mano al recordar sus propios obsequios y conectaron con el valor simbólico del regalo histórico. De esta forma, la marimba estatal mantiene viva una tradición que une a generaciones y visitantes en el corazón de Oaxaca.

