Los Ángeles, California, vivió el viernes una serie de redadas migratorias encabezadas por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE), en lo que se considera el operativo simultáneo más grande en la ciudad desde que Donald Trump asumió la presidencia con la promesa de implementar deportaciones masivas. Las acciones, que se concentraron en zonas de alta población hispana del centro de Los Ángeles, desataron enfrentamientos entre agentes armados y activistas que buscaban impedir las detenciones. Según reportes de defensores de migrantes, al menos tres operativos dejaron un saldo preliminar de 45 personas detenidas, generando tensión en la comunidad.
Ante este escenario, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México reaccionó de inmediato, poniendo a disposición de los connacionales dos líneas de emergencia: (213) 219-0175 y el Centro de Información y Asistencia a Mexicanos (CIAM) al (520) 623-7874. A través de un comunicado en la plataforma X, la SRE informó que el Consulado de México en Los Ángeles desplegó a su equipo de Protección Consular para visitar estaciones migratorias y brindar asistencia a los detenidos.
La respuesta busca garantizar que los ciudadanos mexicanos reciban orientación y apoyo legal en un contexto de creciente incertidumbre.
Por su parte, la administración de Trump ha intensificado las operaciones de ICE, con el objetivo de alcanzar al menos 3 mil arrestos diarios a nivel nacional. Sin embargo, las detenciones de trabajadores sin antecedentes penales han generado críticas, especialmente en ciudades como Los Ángeles, donde la alcaldesa Karen Bass expresó su rechazo a los operativos. Estas acciones reflejan los cambios recientes en las políticas migratorias estadounidenses, que han eliminado restricciones previas para arrestos en lugares sensibles y han priorizado una aplicación más estricta de la ley.

