En México persiste una grave crisis de desapariciones. Desde el inicio del Mundial de Futbol el 11 de junio pasado, los colectivos de búsqueda registraron más de mil 200 nuevos casos, según un análisis propio del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas. Las familias marcharon de la Estela de Luz a la Glorieta del Ahuehuete, donde realizaron un acto de protesta y una cascarita futbolera para llamar la atención de aficionados y autoridades.
Los manifestantes recriminaron la desaparición de tres jóvenes de entre 14 y 15 años en Guadalajara el 30 de junio, en plena luz del día. Denunciaron interrupciones policiales durante la movilización y agresiones previas, al tiempo que exigieron recursos para el Banco Nacional de Datos Forenses y el Centro Nacional de Identificación Humana. Además, demandaron aceptar la ayuda ofrecida por organismos internacionales como el Comité contra las Desapariciones Forzadas de la ONU.
Los buscadores reprocharon que el Estado proyecte una imagen de fiesta mientras el país enfrenta inseguridad y más de 135 mil personas permanecen desaparecidas en total. Jorge Verástegui, activista desde 2009, explicó el cálculo de las cifras recientes. Las familias insistieron en respuestas concretas frente a la crisis forense en lugar de mesas interminables.

