La red eléctrica nacional de Cuba sufrió un colapso total este lunes al mediodía, según informó la Unión Eléctrica (UNE), lo que dejó sin servicio a unos 10 millones de personas en la isla. El operador investiga las causas del incidente, que se produjo cuando casi dos tercios del país ya padecían cortes de luz. Esta desconexión completa se suma a meses de apagones prolongados derivados de una infraestructura obsoleta y la escasez de combustible.
El gobierno cubano atribuye parte de la crisis al bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, que limita el suministro de combustible y complica el mantenimiento de las plantas generadoras. Autoridades confirmaron que se activaron protocolos de restablecimiento, aunque la recuperación suele ser lenta en eventos similares. El apagón impacta severamente la vida diaria, el trabajo y los servicios básicos en medio del calor caribeño.
Reportes de medios internacionales coinciden en que se trata de otro colapso mayor en un contexto de crisis energética persistente. La UNE no reportó fallas específicas en las unidades operativas al momento del evento, pero la situación refleja el deterioro acumulado del sistema. Los cubanos enfrentan esta nueva interrupción tras periodos de cortes rotativos que ya afectan gravemente su rutina.

