Rubén López de la Cruz, vicepresidente de la Unión Wixárika de Centros Ceremoniales de Jalisco, Durango y Nayarit, denunció la tala ilegal de árboles y la quema de vegetación en Tatei Haramara, conocida como Isla del Rey, frente a las costas de San Blas, Nayarit. El líder indígena calificó los hechos como ecocidio y recordó que este espacio forma parte del patrimonio biocultural protegido por decreto presidencial de lugares y sitios sagrados. Las autoridades tradicionales de las naciones wixárika, náayeri, o’dam y meshikan recibieron el mensaje audiovisual con la alerta.
El sitio representa un centro ceremonial de gran relevancia para los pueblos originarios, donde se realizan rituales ancestrales vinculados al origen del mundo según su cosmovisión. López de la Cruz solicitó la intervención urgente de las autoridades federales y estatales para detener los daños y preservar la integridad del lugar. Hasta el momento no se han detallado los responsables de las acciones ni el alcance exacto de la afectación.
Comunidades indígenas mantienen vigilancia sobre la zona y exigen acciones concretas que garanticen la protección efectiva de Tatei Haramara ante amenazas recurrentes. El caso se suma a las históricas demandas de resguardo de sitios sagrados wixárika en Nayarit y regiones aledañas.
