Por Óscar García
Las calendas forman parte de la identidad cultural de Oaxaca. La música de banda, los monos gigantes, las marmotas y los bailes convierten cada recorrido en una celebración que atrae tanto a habitantes como a turistas. Sin embargo, detrás de esta tradición también existen riesgos que aumentan cuando se combinan el consumo excesivo de alcohol, la falta de organización y la ausencia de medidas de seguridad.
Durante las últimas semanas se ha registrado un incremento considerable en la realización de calendas, principalmente por las ceremonias de graduación de instituciones educativas, así como por festividades religiosas y celebraciones comunitarias. Muchas de ellas recorren las calles del Centro Histórico de Oaxaca de Juárez, donde la concentración de personas y el tránsito vehicular generan condiciones que requieren vigilancia y planeación.
El presidente municipal de Oaxaca de Juárez, Raymundo Chagoya Villanueva, ha señalado que toda calenda debe contar con las autorizaciones correspondientes de las distintas áreas municipales, especialmente cuando contempla el uso de pirotecnia, cierres de calles o concentraciones masivas de asistentes.
Para ello, el Ayuntamiento coordina revisiones con Protección Civil, la Policía Vial y otras dependencias, con el objetivo de evaluar los recorridos, el número estimado de participantes y las medidas preventivas necesarias. Además, se analiza la implementación de rutas definidas y un padrón de proveedores para evitar improvisaciones que puedan derivar en incidentes.
Riesgos de seguridad
Las calles angostas del Centro Histórico suelen convertirse en puntos de aglomeración donde pueden ocurrir empujones, caídas o accidentes. Los monos de calenda, carros alegóricos y otros elementos utilizados durante los recorridos también representan un riesgo cuando no son manipulados adecuadamente.
A ello se suma el consumo excesivo de bebidas alcohólicas, una práctica cada vez más frecuente en algunas celebraciones de graduación, que incrementa la probabilidad de riñas, lesiones y conductas peligrosas entre los participantes.
Riesgos por pirotecnia
El uso de cohetes y fuegos artificiales sin supervisión constituye uno de los principales factores de peligro. Las autoridades advierten que una mala manipulación puede provocar quemaduras, incendios en viviendas o comercios, daños al cableado eléctrico e incluso afectar vehículos estacionados.
Además, la detonación de pirotecnia sin autorización puede derivar en sanciones administrativas debido al riesgo que representa para menores de edad, adultos mayores y mascotas.
Afectaciones a la movilidad
Las calendas también generan complicaciones para la circulación vehicular. Los cierres temporales de calles, desvíos improvisados y la falta de señalización pueden provocar congestionamientos y accidentes de tránsito.
En algunos casos, los bloqueos dificultan el paso de ambulancias, unidades de emergencia y transporte público, afectando a personas que no forman parte de la celebración.
Riesgos sanitarios
Otro aspecto que preocupa a las autoridades es la atención médica durante estos eventos. Las largas caminatas bajo altas temperaturas pueden ocasionar deshidratación, agotamiento o golpes de calor.
Asimismo, la venta y consumo de alimentos o bebidas en la vía pública sin las medidas adecuadas de higiene puede derivar en intoxicaciones, especialmente cuando se trata de eventos con gran afluencia de personas.
Multas y responsabilidades
Las autoridades municipales recuerdan que organizar una calenda sin los permisos correspondientes puede generar multas económicas, la suspensión inmediata del evento e incluso responsabilidades civiles por daños a terceros.
En caso de que ocurra un accidente grave con personas lesionadas o fallecidas, los organizadores podrían enfrentar investigaciones y responsabilidades legales adicionales.
Mientras las graduaciones continúan multiplicando las celebraciones en la capital oaxaqueña, las autoridades insisten en que la preservación de esta tradición debe ir acompañada de organización, prevención y respeto a las normas de seguridad para evitar que una fiesta termine en tragedia.
