Por Óscar García
Con el objetivo de disminuir los índices de violencia y fortalecer entornos seguros, el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, encabezó el arranque del programa “Sí al Desarme, Sí a la Paz”, una estrategia de alcance nacional promovida por el gobierno federal que incentiva la entrega voluntaria de armas de fuego a cambio de una compensación económica.
Durante el acto inaugural, el mandatario estatal explicó que esta iniciativa busca retirar de circulación armas que permanecen en manos de la ciudadanía, a través de un mecanismo seguro que garantiza el anonimato de los participantes. Subrayó que las personas que acudan a entregar armamento no serán sujetas a investigación ni enfrentarán consecuencias legales, lo que brinda confianza para sumarse al programa.
Como parte de la estrategia, se instalaron módulos de recepción en la Plaza de la Danza, donde la población podrá acudir a entregar armas de distintos calibres. Posteriormente, el armamento será destruido por la Secretaría de la Defensa Nacional, bajo protocolos establecidos que aseguran su eliminación definitiva.
El programa también contempla una vertiente enfocada en la niñez: el intercambio de juguetes bélicos por juguetes didácticos, con el propósito de fomentar desde edades tempranas una cultura de paz. En este sentido, Jara Cruz hizo un llamado a madres y padres de familia para participar activamente y contribuir a alejar a las nuevas generaciones de la violencia.
“El retiro de un arma de las calles representa una oportunidad para prevenir delitos y salvar vidas”, enfatizó el gobernador, al destacar la importancia de la participación ciudadana para el éxito de esta estrategia en la entidad.
Por su parte, Carlos Rodrigo Cortés Chávez, director general para el Fomento y la Preservación de la Paz, señaló que reducir la exposición de niñas y niños a juguetes bélicos es clave para evitar que desarrollen afinidad hacia las armas en el futuro.
Asimismo, destacó que durante la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum se han canjeado 9 mil 498 armas en todo el país, cifra que refleja el impacto de este tipo de programas y que marca un precedente para los resultados que se esperan en Oaxaca.
Al evento asistió también el fiscal general del estado, Bernardo Rodríguez Alamilla, y se realizó una demostración del proceso de destrucción de armas, permitiendo a la ciudadanía conocer el destino final del armamento entregado.
