El reciente Informe sobre la situación de pobreza y rezago social de la Secretaría de Bienestar federal reveló que la carencia de servicios básicos en la ciudad de Oaxaca mantuvo una tendencia crítica durante el último año. Los datos indicaron que el 12.9% de los habitantes de la capital permanecieron sin acceso a infraestructuras esenciales como agua potable y drenaje, lo que representó a 36,793 personas en números absolutos. Aunque este porcentaje se conservó idéntico al registrado en 2025, el crecimiento demográfico de la ciudad provocó que la cifra de afectados aumentara en comparación con el periodo anterior, cuando se contabilizaban 36,498 ciudadanos en esta condición de vulnerabilidad.
En lo que respecta a la distribución de estas carencias, el documento detalló que al menos 30,129 habitantes no dispusieron de agua entubada en sus hogares. Esta problemática se insertó en un contexto de desigualdad más amplio, donde el informe señaló que el 34% de la población capitalina —equivalente a 93,304 personas— vivió con algún grado de pobreza; de este sector, 21,605 ciudadanos se encontraron en situación de pobreza extrema. Asimismo, se identificó que el 36.8% de la población total fue catalogada como vulnerable por carencia social, subrayando una brecha persistente en la calidad de vida de las familias oaxaqueñas.
Por otro lado, el análisis de la dependencia federal expuso retos significativos en materia de bienestar social y salud pública. De acuerdo con las estadísticas recopiladas hasta las 14:00 horas, casi la mitad de los residentes del municipio, es decir, 136,159 personas, carecieron de acceso formal a servicios de salud. Esta desprotección se agudizó en el ámbito de la seguridad social, donde el 59.3% de los habitantes no contó con este derecho. Estas cifras reflejaron que, pese a los esfuerzos institucionales, una parte considerable de la población en Oaxaca de Juárez continuó enfrentando obstáculos estructurales para cubrir sus necesidades humanas más elementales.

