Las festividades de Semana Santa 2026 consolidaron a San Martín Tilcajete como uno de los destinos predilectos en la entidad, gracias a su singular propuesta que fusionó la maestría artesanal con la riqueza histórica de los Valles Centrales. Durante la jornada, este municipio, ubicado a escasos 27 kilómetros de la capital oaxaqueña, registró una importante afluencia de turistas nacionales y extranjeros, quienes recorrieron calles tapizadas de murales coloridos y visitaron los numerosos talleres familiares donde se dio vida a los emblemáticos alebrijes. La atmósfera del lugar, que sirvió de inspiración para narrativas de alcance internacional, permitió a los asistentes adquirir piezas únicas de tonas y nahuales directamente de las manos de sus creadores.
Aunado a la oferta artística, el patrimonio arquitectónico y la tradición oral desempeñaron un papel protagónico en la experiencia de los visitantes. La Iglesia de San Martín de Tours, una edificación con tres siglos de antigüedad y marcada influencia dominica, destacó por sus conservados interiores en hoja de oro que atrajeron a los amantes del arte barroco. Del mismo modo, la gastronomía local, encabezada por la tradicional barbacoa de la región, complementó la estancia de quienes buscaron una inmersión cultural completa en esta parada estratégica de la Ruta Mágica de las Artesanías.
Finalmente, el sector de turismo de naturaleza encontró un desafío en el ascenso al Cerro de María Sánchez. Esta elevación, vinculada a antiguas leyendas zapotecas y relatos de misticismo local, ofreció a los excursionistas vistas panorámicas de la ciudad de Oaxaca tras una caminata de intensidad considerable. La conectividad vial a través de la carretera federal 175 facilitó el flujo constante de personas, quienes aprovecharon tanto el transporte particular como las rutas hacia Ocotlán de Morelos para arribar al entronque principal, reafirmando a Tilcajete como un pilar del turismo estatal en este periodo vacacional.
