Con el objetivo de robustecer la productividad agrícola y garantizar el derecho a la alimentación, el Instituto Tecnológico de Comitancillo formalizó la entrega de insumos para la producción de la semilla de maíz variedad CP-401 Zapalote Chico Precoz. Esta iniciativa, ejecutada el pasado viernes 13 de marzo, se integró al proyecto nacional de producción de variedades nativas y mejoradas, logrando la distribución de dos toneladas de materia bruta que serán procesadas en las instalaciones del propio instituto para alcanzar la categoría de semilla certificada.
Bajo la coordinación del doctor José Manuel Cabrera Toledo y el ingeniero Zaid Cabrera Santiago, las actividades no solo se centraron en el aspecto técnico, sino que funcionaron como un eje de formación profesional para el alumnado. Al respecto, la directora de la institución, Urfila Victoria Peláez Estrada, subrayó que la participación directa de los estudiantes en la logística y la ciencia de las semillas permite consolidar una nueva generación de ingenieros capacitados para enfrentar los retos del sector. Este enfoque práctico asegura que los futuros profesionales dominen los procesos de innovación necesarios para dinamizar el ecosistema del campo oaxaqueño.
Asimismo, la relevancia de este proyecto trasciende la técnica académica, pues el desarrollo de semillas «hechas a la medida» por investigadores locales funciona como un mecanismo de resiliencia ante la crisis climática. Al adaptar las variedades a los patrones específicos de lluvia y temperatura de la región, el Instituto reafirma su compromiso con la generación de conocimiento que previene la pérdida de cosechas frente a la inestabilidad ambiental. De este modo, la institución se posiciona como un pilar estratégico en la creación de soluciones científicas que impactan directamente en la autosuficiencia del sector agrícola nacional.
