La presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que el objetivo central del Plan B de la reforma electoral radica en eliminar privilegios que afectan el beneficio del pueblo. En ese sentido, enfatizó que ningún servidor público debe contar con seguros de gastos médicos mayores pagados con impuestos ciudadanos, sino con su propio salario. Además, rechazó bonos y compensaciones adicionales más allá del sueldo base y la compensación establecida, e invitó a destinar voluntariamente parte de esas percepciones al Issste para fortalecerlo.
La iniciativa prohíbe dilapidar recursos públicos en figuras como exceso de regidores en municipios pequeños, utilizados históricamente como cuotas para familiares o amigos. Sheinbaum aclaró que cada estado conserva su autonomía constitucional en un marco republicano y federal, pero sin permiso para despilfarrar fondos del pueblo. De esta forma, el Plan B busca aplicar criterios generales de cuidado del gasto y erradicar privilegios en cualquier nivel de gobierno.
La mandataria subrayó que la propuesta respeta el federalismo conquistado en el siglo XIX y se alinea con principios de austeridad republicana consagrados en la Constitución. Por ello, insistió en que la autonomía estatal no equivale a libertad para excesos, sino a responsabilidad en el manejo de recursos públicos. Con esta reforma, se prioriza el beneficio colectivo sobre cualquier ventaja individual en el ejercicio del poder.

