La respuesta ante el incendio registrado la madrugada del pasado viernes en Punta Zicatela, Puerto Escondido, detonó una ola de inconformidad entre los habitantes de la zona, quienes señalaron una presunta demora y falta de capacidad operativa por parte del Cuerpo de Bomberos del Estado. Según los reportes de los testigos, mientras que el personal de Protección Civil Municipal de Santa María Colotepec arribó al sitio alrededor de la 01:30 horas, los elementos estatales se presentaron casi 45 minutos después. Esta situación se agravó ante la percepción ciudadana de un estado de fuerza insuficiente, pues se documentó la presencia de solo tres efectivos para combatir las llamas en una de las áreas turísticas más concurridas de la costa oaxaqueña.
Aunado a la demora en los tiempos de respuesta, el incidente puso bajo la lupa las limitaciones técnicas y administrativas que enfrenta la corporación en la región. Habitantes y trabajadores de la propia institución indicaron que la estación de Puerto Escondido carece de un carro bomba con la autonomía necesaria para sofocar siniestros de gran magnitud, lo que obliga a depender de camiones cisterna que no siempre resultan funcionales para las maniobras de ataque rápido. Esta precariedad técnica coincide con versiones del personal que sugieren un clima de inestabilidad interna, derivado de presuntas irregularidades en la designación de cargos y el manejo administrativo de la corporación a nivel estatal.
Finalmente, la tensión se trasladó al ámbito laboral y de seguridad para los propios combatientes, tras trascender que la firma de las pólizas de seguro de vida se efectuó con un desfase considerable. Aunque la vigencia del documento abarca de abril de 2025 a marzo de 2026, los elementos fueron convocados a firmar apenas a inicios de este mes, lo que generó suspicacia sobre la protección real con la que contaron durante el resto del año. Entre la falta de equipo pesado y la burocracia interna, el siniestro en Zicatela dejó al descubierto una estructura de emergencia que, a decir de los afectados, requiere una reingeniería inmediata para garantizar la seguridad de la Costa.
