En los últimos seis meses, Oaxaca ha acumulado 4,800 denuncias por delitos cibernéticos, con un predominio de fraudes, extorsiones y ataques a la intimidad sexual, según informó Mauricio Valdez Suro, director de la Policía Cibernética de la Secretaría de Seguridad Pública estatal. Estas quejas, presentadas ante la Unidad de Inteligencia del organismo, han derivado en 214 carpetas de investigación en la Fiscalía General, de las cuales 130 se relacionan con fraudes financieros cometidos principalmente a través de redes sociales como Facebook, correos electrónicos y mensajería instantánea. En estos casos, las víctimas son atraídas por promociones falsas de bienes como vehículos, maquinaria industrial o materiales de construcción, realizando depósitos anticipados que oscilan entre 500 y 250,000 pesos, sin recibir los productos prometidos. Valdez Suro enfatizó que la colaboración con fiscales permite identificar el origen de las estafas y apoyar a los afectados en la recuperación de recursos, aunque muchas pérdidas resultan irreversibles debido a la rapidez de las transacciones digitales.
Por otro lado, el resto de las carpetas aborda delitos contra la intimidad sexual, como el sexting y la difusión no consentida de imágenes íntimas, afectando mayoritariamente a niñas y mujeres. Estas conductas se sancionan bajo las reformas aprobadas en el Congreso local, en línea con la Ley Olimpia, y hasta ahora seis implicados han sido vinculados a proceso judicial. El director precisó que su equipo asiste en la remoción del contenido difundido y en la trazabilidad de las publicaciones anónimas, fortaleciendo así la protección de las víctimas en un entorno digital cada vez más vulnerable.
Además, se han integrado 15 carpetas por enganchamiento de jóvenes mediante plataformas digitales, incluyendo videojuegos como Free Fire, donde reclutadores —a menudo adolescentes vinculados al crimen organizado— usan cuentas falsas para forjar amistades aparentes y captar a sus objetivos. Valdez Suro atribuyó estos incidentes a la falta de supervisión parental, y destacó que, gracias a alertas tempranas por denuncias de desapariciones, se rescató a tres jóvenes de la capital oaxaqueña y Tlacolula de Matamoros, quienes iban a ser trasladados al norte del país para unirse a grupos delictivos. Estas indagatorias subrayan la necesidad de mayor vigilancia en el uso de redes sociales y juegos en línea, en un contexto donde los ciberdelitos evolucionan rápidamente.

