La presidenta Claudia Sheinbaum informó que la próxima semana enviará al Senado una iniciativa de reforma al artículo 127 de la Constitución Política para establecer que las pensiones de exfuncionarios de altos mandos de confianza en organismos descentralizados, empresas públicas del Estado, fideicomisos, empresas de participación estatal y banca de desarrollo no podrán exceder el 50 por ciento de las remuneraciones que percibe la titular del Ejecutivo Federal.
Esthela Damián Peralta, consejera jurídica de Presidencia, presentó la propuesta y subrayó que se trata de “pensiones sin privilegios”, con ejemplos como ex directivos de la extinta Luz y Fuerza del Centro que reciben hasta un millón de pesos mensuales o 300 mil pesos por periodos cortos de servicio.
La medida responde a los principios de austeridad republicana, humanismo mexicano y responsabilidad financiera, y no afectará las pensiones o jubilaciones previstas en condiciones generales de trabajo ni contratos colectivos de trabajadores de base en entidades como Pemex o CFE.
La reforma aplicará de manera prospectiva, sin modificar derechos ya adquiridos, y busca recuperar alrededor de cinco mil millones de pesos anuales para destinarlos a Programas para el Bienestar.
Con esta iniciativa, el gobierno federal refuerza su política contra privilegios en el sector público, al fijar un tope aproximado de 70 mil pesos mensuales para dichas pensiones de confianza y garantizar que los recursos públicos se orienten hacia necesidades prioritarias de la población.

