La presidenta Claudia Sheinbaum informó que, al concluir su mandato y sin regresar a una entidad pública o académica, se jubilará mediante el ISSSTE con base en su antigüedad laboral, lo cual le correspondería un monto máximo de 30 mil pesos mensuales. Explicó que renunció a su plaza como académica en la UNAM al ingresar al gobierno federal, ya que había agotado los seis años de licencia permitidos por el estatuto universitario. Consideró esa cantidad como una pensión digna en comparación con los ingresos de muchos mexicanos.
Durante su recuento, la mandataria recordó que inició su trayectoria como repartidora de volantes en un semáforo para un restaurante y luego como recepcionista en un consultorio médico mientras estudiaba. Posteriormente laboró en matemática educativa en el Instituto Politécnico Nacional y, desde mediados de los años ochenta, como ayudante de profesor en la Facultad de Ciencias de la UNAM. Precisó que su jubilación dependerá exclusivamente de sus cotizaciones históricas sin beneficios extraordinarios.
Sheinbaum presentó estos datos al exponer una reforma constitucional contra las pensiones elevadas de exfuncionarios de altos mandos en entidades públicas, quienes reciben hasta un millón de pesos mensuales tras periodos laborales de 10, 15 o 20 años. Subrayó que tales montos contrastan con su propio escenario de retiro y con la realidad de amplios sectores de la población. La iniciativa busca establecer límites para evitar privilegios en el futuro.

