Oaxaca ha logrado reducir su deuda pública de 35 mil 212 millones de pesos heredados en diciembre de 2022 a 26 mil 281 millones al cierre de 2025, tras abonar 15 mil 014 millones en los últimos tres años. Según datos de la Secretaría de Finanzas (Sefin), esta disminución se distribuye entre pagos a instituciones federales y bancarias. Inicialmente, la deuda con entidades como el SAT, ISSSTE y FOVISSSTE ascendía a 18 mil 79 millones, de los cuales se han cubierto 8 mil 23 millones, dejando un saldo de 10 mil 56 millones. En paralelo, los compromisos con instituciones financieras sumaban 17 mil 133 millones, con un pago de 6 mil 991 millones que reduce el monto pendiente a 16 mil 225 millones. Durante su comparecencia ante la Comisión de Programación y Presupuesto de la 66 Legislatura, el titular de la Sefin, Farid Acevedo López, detalló que de la deuda de largo plazo con bancos, solo 907 millones se destinaron a capital, mientras que 5 mil 518 millones cubrieron intereses, 503 millones gastos de deuda y 63 millones por coberturas.
Este avance contrasta con el historial de endeudamiento en administraciones previas. El mayor incremento ocurrió durante el gobierno de Gabino Cué Monteagudo (2010-2016), que contrató 19 mil 56 millones y dejó un saldo de 15 mil 721 millones. Posteriormente, bajo Alejandro Murat Hinojosa, se adquirieron 3 mil 500 millones adicionales, culminando en 17 mil 133 millones al fin de su sexenio, montos que aún se amortizan. Para mitigar el impacto, en 2025 se realizó una restructuración de la deuda de largo plazo, liberando mil 800 millones en los próximos 15 años, con un ahorro inicial de 190 millones ese año y proyecciones de mayores beneficios en 2026. Acevedo López enfatizó que esta medida alivia la presión fiscal, permitiendo redirigir recursos a prioridades estatales sin comprometer la estabilidad financiera.

