Pacientes con insuficiencia renal del Hospital Regional “Presidente Juárez” del ISSSTE en Oaxaca elevaron ayer una petición formal a las autoridades para reemplazar las máquinas de hemodiálisis que se encuentran en mal estado, lo que ha generado múltiples inconvenientes en su tratamiento. Durante la primera audiencia pública organizada por la representación estatal del instituto, un grupo de mujeres y hombres afectados entregó un oficio donde detallaron las deficiencias operativas, incluyendo la falta de abastecimiento oportuno de insumos y materiales esenciales. Estas fallas, según expusieron, provocan retrasos prolongados en las sesiones, obligándolos a permanecer horas extras en el nosocomio, lo que agrava su cansancio físico y emocional dada su condición de vulnerabilidad.
Además, los pacientes destacaron las repercusiones económicas y de salud derivadas de estas demoras, como la necesidad de consumir alimentos improvisados y no siempre adecuados para su dieta, incrementando gastos imprevistos. Muchos provienen de comunidades remotas, a más de cuatro horas de distancia, y el regreso tardío implica costos adicionales en transporte que no estaban contemplados en su presupuesto diario. En este contexto, solicitaron específicamente un aumento en el personal de enfermería durante el turno nocturno, ya que actualmente un solo profesional atiende a varios usuarios simultáneamente, lo que compromete la calidad de la atención y genera riesgos innecesarios.
Por su parte, las autoridades presentes en la audiencia informaron que las licitaciones para adquirir nuevas máquinas se gestionan a nivel federal, y se comprometieron a buscar apoyo ante instancias superiores para resolver el problema. Esta respuesta inicial busca mitigar las quejas, aunque los pacientes esperan acciones concretas y oportunas que garanticen una mejora en el servicio. La situación subraya los desafíos persistentes en la infraestructura de salud pública, afectando directamente a quienes dependen de tratamientos vitales como la hemodiálisis.
