Baja California Sur implementa el cobro de 488 pesos a visitantes internacionales bajo el concepto de Aprovechamiento por el Uso de Infraestructura Social. El Congreso local ratificó esta medida económica con el objetivo de mitigar el impacto ecológico provocado por la alta afluencia de viajeros. Dichos recursos permiten el financiamiento de programas para la protección de la biodiversidad marina y el fortalecimiento de la infraestructura urbana regional.
La Secretaría de Finanzas administra la recaudación mediante quioscos digitales instalados en aeropuertos, terminales marítimas y plataformas de pago electrónico de fácil acceso. El gravamen aplica de forma obligatoria para todos los turistas provenientes del exterior que permanecen en la entidad por un periodo mayor a veinticuatro horas. Esta política fiscal busca un equilibrio entre el desarrollo de la actividad turística y la regeneración de los ecosistemas naturales sudcalifornianos.
Los fondos obtenidos mantienen un etiquetado específico para obras de seguridad, salud pública y saneamiento ambiental en los cinco municipios que integran el estado. Grupos del sector hotelero colaboran en la difusión de este requisito para asegurar que el viajero contribuya al sostenimiento de los atractivos locales. El sistema garantiza transparencia en el ejercicio del gasto mediante un fideicomiso encargado de supervisar la aplicación correcta de cada aportación ciudadana.
