El secretario de Gobierno de Oaxaca ha extendido un llamado al diálogo entre las facciones involucradas en el conflicto municipal de San Pedro Apóstol Xanica, un pueblo istmeño marcado por la pobreza extrema. En declaraciones recientes, el funcionario enfatizó que la Secretaría General de Gobierno solo reconoce la autoridad establecida por el Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Oaxaca (IEEPCO), rechazando así la figura de una autoridad popular surgida de una asamblea comunitaria. Esta posición surge en respuesta a la elección alternativa realizada por un sector de la población, que no acepta a la presidenta municipal legalmente electa. Sin embargo, el secretario lamentó la intervención de organizaciones sociales externas, las cuales, según él, fomentan divisiones sin objetivos constructivos y agravan la conflictividad en comunidades vulnerables.
A pesar de esta postura firme, el gobierno estatal se muestra abierto a la mediación para evitar una escalada que perjudique a los habitantes. Propone que la presidenta reconocida por el IEEPCO se reúna con los opositores para negociar un acuerdo mutuo, priorizando el bienestar colectivo de Xanica, considerado uno de los municipios más marginados del país. Esta iniciativa busca superar la división política que ha paralizado el desarrollo local, permitiendo que las partes encuentren puntos comunes sin recurrir a confrontaciones. De esta manera, se pretende restaurar la gobernabilidad en un contexto donde las tradiciones comunitarias chocan con los marcos legales electorales.
En este escenario, el llamado al diálogo representa un esfuerzo por conciliar el respeto a las instituciones con las dinámicas locales, aunque persisten dudas sobre su efectividad ante la falta de reconocimiento mutuo. Mientras tanto, la comunidad espera avances que alivien las tensiones cotidianas y fomenten la unidad, esencial para enfrentar los retos socioeconómicos persistentes en la región.
