En las comunidades de Santa Cruz Xoxocotlán, el aroma a chiles ahumados se mezcla con el copal, anunciando la preparación de un platillo emblemático: el pletatamal. Este alimento, elaborado con maíz criollo nixtamalizado artesanalmente, caldos de pollo y res, y un adobo picante, se distingue por su envoltura en hojas tiernas de palma o santa, que le confieren un sabor mineral y terroso similar a un petate. Reconocido como Bien Gastronómico Material y Bien Cultural Inmaterial del estado, el pletatamal encarna la identidad y los saberes ancestrales de la región, protegiendo así la herencia gastronómica oaxaqueña.
Sin embargo, su relevancia trasciende lo culinario. El 10 de enero se convirtió en una fecha clave al declararse oficialmente como Patrimonio Inmaterial de Oaxaca, destacando su rol en la preservación de tradiciones. Al desenvolverlo, el vapor perfumado transporta a los comensales al campo, donde la masa suave, gracias a la manteca de cerdo, se funde con el picante, ofreciendo una experiencia sensorial única que eleva los sentidos.
Para saborearlo auténticamente, los visitantes deben acudir a los fogones tradicionales de Xoxocotlán. Destaca Doña Catalina Matías Jiménez, conocida como Doña Cata, quien obtuvo el tercer lugar estatal en la categoría de Platillo Ceremonial durante el Encuentro de Cocineras Tradicionales de Oaxaca en 2019. Su local en la calle Rayón número 43 ofrece no solo pletatamal, sino también guisado de frutas y mole oaxaqueño. Además, la Cocina de Humo de Cecilia Tiburcio, donde prepara junto a su hija platillos ancestrales como este, representa otra opción para descubrir esta joya gastronómica.
