La Policía Nacional española, en colaboración con la DEA estadounidense, desarticuló la principal organización de tráfico de metanfetamina en Europa, vinculada directamente al Cártel de Sinaloa.
Esta segunda fase de la Operación Saga culminó con nueve detenidos, entre ellos un miembro del cártel mexicano, y la incautación de casi tres millones de euros ocultos en un búnker.
La red introducía la droga desde México camuflada en cargamentos de mármol, con ramificaciones en varias provincias.
Previamente, en 2024, las autoridades decomisaron mil 800 kilogramos de metanfetamina en Alicante, la segunda mayor aprehensión en el continente. Además, detectaron envíos adicionales, como 40 kilogramos escondidos en una estatua de mármol.
Los imputados enfrentan cargos por pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas y blanqueo de capitales.
El líder presunto coordinaba las operaciones desde Dubái, mientras la estructura hispano-mexicana abastecía múltiples puntos en España.
Con esta intervención, las fuerzas de seguridad desmantelaron el mayor punto de distribución de metanfetamina en Europa.
La cooperación internacional resultó clave para neutralizar esta infraestructura criminal.

