El presidente Donald Trump anunció que suspenderá de forma permanente la migración proveniente de todos los países del Tercer Mundo, con el fin de permitir que el sistema estadounidense se recupere por completo de las admisiones ocurridas durante el mandato anterior. Esta declaración surgió en una publicación de su red Truth Social, poco después del tiroteo que acabó con la vida de la soldado Sarah Beckstrom, de 20 años, y dejó en estado crítico a Andrew Wolfe, de 24 años, ambos miembros de la Guardia Nacional. El atacante, el ciudadano afgano Rahmanullah Lakanwal, de 29 años, ingresó a Estados Unidos bajo el programa Operation Allies Welcome impulsado por el expresidente Joe Biden.
Trump detalló que expulsará a cualquier persona que no represente un activo neto para el país o que no demuestre lealtad hacia él, además de eliminar todas las prestaciones y subsidios federales para no ciudadanos, desnaturalizar a migrantes que amenacen la seguridad interna y deportar a extranjeros considerados carga pública. En paralelo, el director de Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos, Joseph Edlow, ordenó la revisión inmediata de todas las tarjetas verdes de personas oriundas de 19 naciones de alto riesgo, así como la suspensión indefinida de solicitudes de inmigrantes afganos. Estas acciones forman parte de una serie de reformas que incluyen la cancelación de estatus de protección temporal para países como Venezuela, Haití y Somalia, y buscan revertir lo que el gobierno califica como entradas no vetadas durante el periodo 2021-2025.
La propuesta de Trump genera interrogantes sobre su implementación, ya que no especifica qué naciones clasifican como del Tercer Mundo ni detalla mecanismos para revocar residencias permanentes, lo que podría afectar a cientos de miles de titulares legales. Fuentes oficiales indican que la medida se enmarca en un esfuerzo por priorizar la seguridad nacional tras el incidente en Washington, donde la Guardia Nacional opera desde agosto como parte de operativos contra el crimen y la inmigración irregular. Aunque el anuncio ha intensificado el debate sobre políticas migratorias, el gobierno enfatiza que estas directrices buscan fortalecer los vetos y revisiones para evitar riesgos futuros.

