El Instituto Pasteur de Francia advierte que el virus de la gripe aviar H5N1 podría desencadenar una pandemia superior en gravedad al COVID-19, en caso de que mute para transmitirse entre personas. Marie-Anne Rameix-Welti, directora del centro de infecciones respiratorias, explica que la falta de anticuerpos humanos contra el subtipo H5 lo hace especialmente peligroso, ya que ataca incluso a individuos sanos y niños, a diferencia del coronavirus que impactó mayormente a vulnerables. La Organización Mundial de la Salud registra casi mil casos humanos desde 2003, con una letalidad del 48 por ciento, concentrados en Egipto, Indonesia y Vietnam.
La propagación del virus entre aves silvestres, de corral y mamíferos como vacas lecheras en Estados Unidos eleva el riesgo de adaptaciones genéticas, según expertos citados por Reuters. Este mes, un hombre en Washington falleció por el primer caso humano de H5N5, con afecciones previas, lo que intensifica el monitoreo en ese país donde circulan ambas variantes. En Europa, brotes recientes en España y otros territorios causaron el sacrificio de millones de aves, perturbando suministros alimentarios y precios globales, aunque las infecciones humanas permanecen raras y ligadas a contacto directo con animales infectados.
A pesar de la amenaza, el mundo cuenta con herramientas avanzadas para contrarrestar una eventual crisis, como vacunas candidatas listas y reservas de antivirales específicos contra la influenza. La OMS y la Organización Mundial de Sanidad Animal clasifican el riesgo pandémico actual como bajo, lo que permite mantener actividades cotidianas sin pánico innecesario. El Pasteur, pionero en pruebas para COVID-19 compartidas con la OMS, urge vigilancia constante para detectar mutaciones tempranas y evitar un escenario catastrófico.

