El virus H5N1 avanza con brotes letales en 15 países de la Unión Europea, lo que obliga a sacrificios masivos y órdenes de confinamiento para proteger la producción avícola. Autoridades responden con medidas preventivas ante el riesgo de propagación por aves silvestres. España registra 14 focos en granjas y 53 en silvestres durante este año.
Irlanda confirma su primer brote en tres años y dicta confinamiento nacional de aves de corral para evitar contagios de silvestres migratorias. Francia eleva el riesgo a alto tras cinco focos nuevos y sacrifica aves en zonas afectadas, mientras Alemania reporta 58 brotes con un millón de sacrificios. Reino Unido y Países Bajos aplican órdenes similares desde octubre, según datos de la Unión Europea.
La Unión Europea suma 688 brotes totales, un aumento drástico frente a los 189 del año previo, con 136 casos en granjas hasta finales de octubre. Bélgica y Eslovaquia notifican sus primeros focos de temporada, lo que acelera protocolos en toda la región. España activa medidas en Andalucía y Cataluña para contener 2,5 millones de aves muertas en 14 explotaciones.
